El gremio sostiene que al Ejecutivo bonarense “sólo le importará la salud pública cuando las posibilidades de hacer negocios sean concretas”. “Y eso –añadió- se hará realidad cuando hospitales y centros de salud estén tan desmantelados que no queden más opciones que privatizaciones”. También le cuestionan su “clara conducta antisindical” y “el intento de demonización de los gremios, sin distinciones de ningún tipo”.