Microrrelatos para arrancar el fin de semana

Por Jorge Ezequiel Rodríguez

En el respiro de Galeano

Miradas en la esquina sin nombre. Besos de ojos vidriosos. Manos encontradas, y otra con la frazada a una espalda.  Zapatillas gastadas junto a hermanas de puño compartido. Niño y un libro. Mujer con voz. Anciano con memoria. Tiempo sin relojes. Juegos de sonrisas. Amor. Pluralidad. Derechos. Dignidad.

Los sordos de elección son cada vez menos.

Cotidianeidad

Llegaron las luces y miré a las estrellas. Aplaudieron al asfalto y me embarré los pies. Señalaron a la velocidad y seguí caminando. Tiraron un papel por el que todos se desesperaron, lo agarré y me puse a escribir. Inventaron a superficiales modelos y yo me enamoré de un abrazo.

¿Dónde están esas armas?

Se pregunta un poeta  que no puede escapar hacia el todo que le susurra en el oído. Y mira, con los ojos abiertos, al descubrir su pluma que se mueve por sí sola. El arma apunta.

Mi sombra

Veía que mi sombra repetía los movimientos de manera irritante. Me frenaba y ella también, movía el brazo y ella me seguía. Frente al espejo respiré. En la pureza descubrí que si una sombra no respira, tampoco puede ser juzgada.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s