La larga batalla por las Malvinas

El 2 de abril de 1982 la Dictadura Cívico-Militar da a conocer al mundo su “jugada”
para salvaguardar el poder y concretar el plan económico que iniciaron en 1976. El
General Galtieri y su Junta Militar no quería enfrentarse al imperialismo pero la
guerra de verdad se les vino encima.
El resultado del operativo militar fue desastroso.

El 14 de junio de 1982 se firmó la
capitulación. El reemplazante de Galtieri, el General Bignone, gestiona la salida a
comicios generales en 1983…, con ley de autoamnistía incluída.

Es importante reconocer que la búsqueda de una solución pacífica de la disputa de
soberanía territorial debe mantenerse como una política de Estado y entender que
la recuperación de las Islas Malvinas es tan crucial para la Argentina como para
América Latina y el Caribe.

En la actualidad la política exterior argentina es la “desmalvinización”. Se apela,
erróneamente, a algún “principio de autodeterminación” para los isleños, y se
oculta lo que miserablemente es: la renuncia al legítimo derecho que le asiste a la
Argentina. Definitivamente es la retirada de una batalla que se da por perdida.

El Gobierno Neoliberal es funcional al Imperio colonialista.

El Reino Unido ignoró todas y cada una de las decenas de resoluciones de la ONU y
de la OEA para que las partes negocien la soberanía, invocando el “derecho a la
autodeterminación” de los 3000 habitantes de Malvinas. Pero los kelpers no son un
pueblo originario, son una población sustituta de colonos implantada a la fuerza y
que viven muy bien hoy de los derechos de pesca.

El término kelper se viene utilizando desde 1960. El origen del nombre se debe a
que las islas están rodeadas por grandes algas marinas llamadas kelp. Es un término despectivo, ya que hasta 1983 no eran reconocidos como británicos por el
Reino Unido. Los kelpers, generalmente de origen británico y lengua inglesa, se
consideraron siempre a sí mismos británicos.

Los primeros llegaron a las islas en la
invasión de 1833 que expulsó a nuestro gobernador Luis Vernet, y se unieron con
los criollos que eligieron permanecer en las islas después del alzamiento del Gaucho
Antonio Rivero en 1834.

La Causa Nacional.
El Atlántico Sur es de alto valor estratégico para nuestro país. El archipiélago de las
Malvinas está en la plataforma continental argentina donde se hallan importantes
yacimientos de petróleo y gran riqueza pesquera.

La Causa Malvinas debe regresar a ser una Causa Latinoamericana y Caribeña. Una
Causa de la Patria Grande como mejor homenaje a los 649 jóvenes argentinos cuya
sangre fue derramada en la guerra (de los cuales 17 cayeron en el continente), a
los más de 1300 que regresaron heridos y mutilados, a los que se suicidaron
durante la guerra del olvido, a los que demandan verdad y justicia en relación a los
delitos y torturas cometidos contra soldados argentinos y a los que reclaman aún al
Estado Nacional el reconocimiento que se merecen por la defensa del continente y
su litoral marítimo durante la guerra.

 

 

Marcelo Toscano.

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